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Cómo controlar la ansiedad por comer en la vuelta al trabajo

15/09/2017
Cómo controlar la ansiedad por comer en la vuelta al trabajo

La vuelta del trabajo es sinónimo de ansiedad. Y la ansiedad de ganas de comer. ¿Cómo controlar la ansiedad por comer? Fomenta nuevos hábitos antes de entrar en una dinámica de aumento de peso que puede llegar a ser incontrolable.

El verano toca a su fin y es hora de volver a trabajar. Para el 30% de la población es un cambio difícil, tanto que pueden sufrir el llamado síndrome post-vacacional hasta casi un mes después de incorporarse. Nerviosismo, falta de concentración, estrés, agobio, no saber por dónde empezar, irritabilidad, insomnio, tristeza generalizada… estas y otras consecuencias son las pueden sufrir quienes más lo padecen. Pero también ansiedad por comer por la vuelta de trabajo.

El comer mal o simplemente comer en exceso como respuesta de nuestro sistema nervioso con motivo de nuestra vuelta al trabajo suele ser habitual en estas fechas. Y más sabiendo que dentro de poco, las mangas cortas dejarán paso a las ropas anchas y la ropa de abrigo que pueden esconder esos kilos de más que comer en exceso por la ansiedad de la vuelta al trabajo puede conllevar para nuestro organismo. ¿Qué hacer en estos casos?

Debemos seguir unas pautas para controlar nuestra ansiedad y no engordar, pese a que la ropa más ancha nos vaya a proteger. El tiempo pasa volando y al llegar la próxima primavera podemos tener algún que otro susto. Uno de los consejos más recurrentes es la de practicar deporte al salir de la oficina. Acudir a un gimnasio, practicar running o natación nos ayudarán a mermar nuestra ansiedad y, con ello, las ganas de comer.

Otro aspecto que tenemos que tener en cuenta es la reducción de azúcar de nuestra dieta. Ante la ansiedad, la mejor de las soluciones es comer fruta o cereales y derivados, pero no bollería ni productos con excesiva grasa y azúcar porque, sino, engordaremos rápidamente. Durante el verano, nuestra actividad es mayor pero en otoño e invierno solemos pasar más horas sentados y no quemamos las calorías de la misma forma.

Distrae la mente. Lee, mira tú serie favorita y siempre con una botella de agua al lado. A parte de sanísima, el agua saciará tu ansiedad y encima te estará ayudando a adelgazar. No pienses en comida y evita la visita a la cocina después de la cena. Fomenta una dieta sana y equilibrada para evitar la ansiedad a la vuelta al trabajo. Está comprobado que esta ansiedad es pasajera y en unas pocas semanas habrás recuperado el ritmo total de trabajo y de tu día a día.

Soluciones naturales contra las ganas de comer

El ejercicio físico es vital para la pérdida de peso, al menos andar 30 minutos al día y evitar estar sentado en el sofá durante muchas horas. Sin embargo, el estrés, la ansiedad o simplemente las ganas voraces de comer, nos hacen que no dejemos descansar ni un minuto nuestras mandíbulas, a veces contra nuestra propia voluntad. Y es que las continuas ganas de comer son un mal que solo quienes lo sufren, saben de qué se trata.

Para ello, la madre naturaleza nos reporta soluciones rápidas y baratas, al alcance de todos, para disminuir el apetito. Son remedios naturales para calmar el apetito, pueden ser plantas anoréticas que nos restan esa sensación continua de tener hambre, o plantas tranquilizantes, que nos ayudan a controlar el estrés y la ansiedad, algo que nos influye a la hora de comer desmesuradamente y luego, arrepentirnos y empezar, en muchas ocasiones, diferentes dietas sin suerte.

Por tanto, ¿qué plantas tenemos que tener en cuenta para calmar nuestras ansias devoradoras de comida?

Goma guar. Es una planta originaria de la India. Al tomarla, su tamaño se multiplica y nos produce un efecto de saciedad rápido. Se debe tomar antes de las comidas y nos ayudar a ingerir menos cantidad de alimentos.

Ananás. Es el tallo de la piña facilita la eliminación de las proteínas. Está indicado para eliminar el peso excesivo asociado a la retención de agua o en el caso de un estado celulítico. También favorece la movilización y la eliminación de los depósitos de grasa. Es una de los remedios naturales para calmar el apetito más importante.

Glucomanano. Es rico en fibra y al contacto en agua también aumenta su tamaño. Nos ayuda en el tránsito intestinal y nos provoca una sensación de saciedad a los 15 minutos de haberla ingerido.

Cártamo. Rico en omega 6, de ella se extrae un aceite y es idóneo para reducir la celulitis y la grasa corporal. También ayuda a aumentar la masa muscular y es muy recomendable para las personas con obesidad.

Espirulina. Se trata de un alga de agua dulce. Es ligeramente laxanta, saciante y rica en proteínas que ayudan a la regulación del organismo.

Pectina de manzana. Es una fibra alimenticia que, tomada antes de las comidas, provoca saciedad. Absorbe azúcares y grasas de alimentos retrasando su absorción intestinal. Debe ser tomada una media hora antes de las comidas.

Plantago. Provoca la disminución en la la absorción de los carbohidratos y al hincharse con el agua produce un efecto saciante que disminuye el apetito. Es de las más famosas y económicas.

Melisa. No evita que uno se dirija con más frecuencia al frigorífico, pero esta planta calma la ansiedad que las dietas de adelgazamiento provocan entre quienes la siguen. Unas hojas secas en un poco de agua varias veces al día son beneficios para nuestro estado de ánimo alterado.

El fucus, la naranja amarga, la reina de los prados, la karaya, el guaraná, la camilina, la laminaria o las semillas de lino, son otras opciones a tener en cuenta como remedios naturales para calmar el apetito. Eso sí, antes de tomar estos remedios debemos tener en cuenta que van acompañados de grandes cantidades de agua, que no deben ser tomados en caso de obstrucción intestinal y más de 30 minutos antes de comer.